Museo Nino Bravo
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Nino en Aielo |
Nino Bravo nació en Aielo de Malferit el 3 de agosto de 1944,
bajo el nombre de Luis Manuel Ferri Llopis, siendo bautizado poco
después en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol. Durante casi
cuatro años permaneció entre los aielenses, jugando por las calles
del pueblo, paseando por el Ensanche y asistiendo al parvulario que
en el antiguo Hospital de Beneficencia tenían instalado las Hermanas
Franciscanas. Su familia tuvo que abandonar el pueblo buscando
nuevos horizontes en el empleo de su padre cuando él contaba apenas
3 años, pero nunca olvidó esta breve estancia y menos aún sus
primeros años de enseñanza, visitando a menudo Aielo para recordar
su infancia y visitar a los familiares que aún vivían allí.
Siendo ya un artista
consumado, y ante la necesidad de restaurar el Colegio de Párvulos
del municipio, Nino Bravo tuvo la iniciativa de actuar de forma
desinteresada a beneficio de dicha restauración. La actuación tuvo
lugar en agosto de 1971, y como recoge el acta de sesión plenaria
municipal, "con el fin de conseguir una importante recaudación
que sirviera para la finalidad educativa propuesta... prevaleciendo
finalmente la opinión de que debía ser exigida la cantidad de 75
pesetas a toda persona que quisiera entrar en el espacio de los
jardines del ensanche, exceptuando los niños que todavía no
alcanzasen edad escolar y que las madres se vieran obligadas a
entrar en brazos".
Uno de los proyectos
personales de Nino Bravo fue construir un chalet en Aielo. Su
construcción
comenzó a
comienzos de 1973, situado a las afueras del pueblo. Ante su
repentina muerte en abril del mismo año, el edificio quedó
inconcluso, continuando las obras poco después sus familiares. La
casa recibió el nombre de "El Consuelo" como particular tributo a la
madre de Nino, Consuelo Llopis.
Ante la fatídica noticia
del inesperado fallecimiento de Nino Bravo, el Ayunt amiento
de Aielo de Malferit pagó las esquelas insertadas en los diarios Las
Provincias y Levante con un importe de 3.081 y 3000
pesetas, respectivamente. Asímismo, el 2 de mayo de 1973 se hizo
constar en acta "el sentido pésame por el fatal desenlace del que
fuera primera figura del cante moderno, oriundo de esta villa".
En 1975, como
agradecimiento a un artista que paseó el nombre de Aielo de Malferit
por todo el mundo entero, el Ayuntamiento aprobó la concesión de una
calle del municipio a nombre de Nino Bravo. Así se hizo constar en
acta del 10 de noviembre de 1975, según la cual "la calle
proyecto nº 13 se llamará de Nino Bravo".
Con motivo del 25
aniversario de la muerte de Nino, se decidió que un lugar tan
emblemático como es la casa donde nació bien merecía una indicación
especial. En el edificio, situado en el número 75 de la calle Sants
de la Pedra, tuvo lugar un acto mediante el cual las hijas de Nino
descubrieron una placa en la que se puede leer "En esta casa
nació Nino Bravo (Luis Manuel Ferri Llopis)", palabras
precedidas por versos d e su popular tema "Un beso y una flor".
Ese mismo año, 1998,
Aielo se vuelca con "25 Anys Sense Tu", un homenaje
multitudinario del pueblo a la figura de Nino Bravo. Entre
los distintos actos que se realizaron destacan una exposición
retrospectiva de su vida y obra, el festival realizado por artistas
locales interpretando sus canciones y un castillo de fuegos
artificiales en honor a Nino.
Cinco años más tarde, y
a iniciativa de un grupo de fans llegados hasta el municipio para
investigar las raíces del ídolo valenciano, tiene lugar el I
Encuentro de Fans, Familiares y Amigos, que se convierte en un
gran éxito de público. Una nueva exposición con su ropa y material
de trabajo, discos extranjeros, proyección de vídeos, conferencias
sobre su vida, obra y discografía, son algunos de los eventos que
tuvieron lugar aquel 2003 en el que se conmemoraba el 30 aniversario
de la muerte del mito.
El 28 de octubre de
2006, tres años más tarde del I Encuentro, tiene lugar la
inauguración del Museo Nino Bravo, un sueño que finalmente cobra
vida para mantener vigente la memoria del cantante a lo largo de los
años. Por fin, sus fieles admiradores podrán gozar de un lugar en el
que sentir a Nino y empaparse de todo lo que vivió y le rodeó.
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