Museo Nino Bravo
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Diario de Valencia, 29 de Abril de 2003
Nino Bravo, nunca
se olvida a quien se quiere
Y
así lo entendimos el millar largo de personas que
atentas a la llamada de Ayelo de Malferit,
acudimos el pasado sábado 19 de abril a la cita
obligada para todos aquellos que pese al paso del
tiempo, ó quizás por ello, seguimos fieles a una
voz, un estilo y una manera de ser que nos fue
arrebatada sin previo aviso aquella triste mañana
de abril de hace ahora 30 años.
Un
día mágico este sábado 19 de abril en el que tuvo
lugar, precisamente allí en su pueblo natal, el
primer encuentro de fans, familia, amigos,
paisanos y un larguísimo etcétera. Porque desde la
familia, que en todo momento apoyó dicho
encuentro, hasta su más ferviente admirador
llegado de cualquier punto de la geografía
nacional, incluso de fuera de nuestras fronteras,
por allí desfilamos todo un amplio y verdadero
exponente de gentes deseosas de conocer cuantos
más aspectos de nuestro idolatrado cantante,
mejor; una oportunidad única hasta el momento para
poder revivir entre todos, emocionantes momentos
de su vida compartidos con muchos de los
presentes.
A
destacar la firme voluntad, aprobada por
unanimidad, del Ayuntamiento de Ayelo en palabras
de su alcalde Francesc Martí i Barber, de instalar
allí mismo, un museo permanente que albergue la
gran cantidad de objetos, prendas, documentos,
etc. que nos mostraron en la magnífica, y en
momentos, estremecedora (al menos para quien
escribe estas líneas) exposición, instalada
provisionalmente hasta el pasado lunes 28, en el
aula de cultura de dicha localidad. Estoy
convencido de que esta gran idea va a ser
respaldada por mucha más gente que, a no dudar,
puede aportar más material de todo tipo que
convierta en breve a Ayelo en un lugar de
peregrinaje para todos los fans de Nino Bravo
repartidos por los cinco continentes.
Y
por último, lo más importante, esta idea no sería
lo mismo si hubiera partido de alguno de nosotros,
de los que le conocimos y tratamos. Lo maravilloso
de este proyecto es que ha surgido de gente joven
que ni siquiera había nacido cuando Nino nos hacía
vibrar con sus canciones, jóvenes que a través de
internet, han creado diversas páginas web, y que
navegando, están consiguiendo aglutinar a todo un
universo de seguidores de cualquier parte del
planeta. Chavales como Miguel A. Orts, Diego
Pardal, Isaac Guerrero, Darío Ledesma, Fco. Javier
Fuentes, entre otros que lamento no recordar, y
que han conseguido hasta bautizar a una estrella
de la constelación de Piscis, con el nombre de
Nino Bravo. Todos ellos y muchos más, que en
cuanto conozcan su maravillosa labor, seguro que
les van a secundar en su esfuerzo por mantener
vivo el recuerdo de un hombre bueno y un cantante
fuera de serie, con una voz irrepetible, nacido en
ese entrañable pueblo valenciano: Ayelo de
Malferit, que ya de por vida irá unido siempre a
su nombre.
Y
no sería de bien nacido el terminar estas líneas,
sin agradecer profundamente a una "ayelense" de
pro, Isabel Juan, todo el cariño que ha depositado
en este empeño. Es más, estoy plenamente
convencido de que si se consigue el anhelado museo
(y se conseguirá) será entre otras muchas cosas
por su abnegado tesón y entrega hacia el recuerdo
de su querido y admirado paisano. Es esa clase de
personas, que si no existieran las tendrían que
inventar. ¡Gracias por todo Isabel!
En
definitiva, un día inolvidable para todos los que
admiramos a Nino Bravo, y muy especialmente para
los que nos ha tocado sobrellevar estos 30 años de
su ausencia, con una especial sensibilidad y
añoranza.
Vicente Moya - Suco
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